sábado, 3 de julio de 2010

HABITACIONES VACÍAS y DISTANCIA. Poemas de Manuel Villacieros Juliá


 Thinking of my woman  de John Mayall 
 Album Empty Rooms -1969 


HABITACIONES VACÍAS
Manuel Villacieros Juliá

Recuerdo un tiempo en el que fuimos ilusos;
hurgábamos en las vidas pasadas
sin ocuparnos de olvidos o errores,
mientras otros se excluían
tomándonos por locos…

Inconscientes,
aquellos locos de la vida
observábamos la intemperancia del deseo
mientras otros se evadían
tildándonos de necios, sin seso…
vivíamos sin sentir el encierro de los sentidos.

Recuerdo el peso de ese tiempo
en el que mi casa y mi interior
albergaron espacios vacíos,
sin memoria,
sin temple ni huella alguna;
solo habitaciones de paredes despobladas,
blancas…
tan vacías.

Mis habitaciones vivieron el vacío;
sus paredes,
quizá demasiado blancas,
tan vacías,
- nada las poblaría jamás, -
conmemoraban la certeza de las soledades,
apenas sus desconchados de añosas humedades
y de un tiempo vencido,
triste,
remedaban solidarios compañeros de viaje
para mi conexión con el absurdo pasado
y la seductora idea de lograr el olvido.

Llegados a otros tiempos,
algunos locos de la vida,
aprendimos a gastar nuestros días
reflexionando sobre el dolor de la propia locura,
y mientras lo hacíamos,
las acusadoras miradas de los otros
nos hablaban de los suyos;
mas, por encima de aquellos pesares,
sentí que prevalecía el vacío de mis dos habitaciones,
en la que vivimos el ayer
y en la que hoy me alojaba…
el insoportable peso del dolor de su vacío,
reconocible entre mil.

Despierto hoy en mi vacía habitación
y alejado de ella el tiempo de los tropiezos,
he optado por llenarla de vida
salir a la calle,
al campo…
a las calles y a la vida;
he abierto mis ventanas a una lluvia de verano
que enfrentaba, sorprendente, los cristales,,,

Miro al cielo;
un tímido rayo de sol emerge entre las nubes
allá, a lo lejos,
jugando con el horizonte…
lleno mis paredes de luces y recuerdos
y simplemente…
me permitiré el lujo de vivir.


  De Vilhelm Hammershøi

 DISTANCIA
 Manuel Villacieros Juliá

Parecía tan vulnerable,
tan fácil de herir…

En su frágil ánimo,
apenas habitado
por la ayuda de una pesada lluvia
que golpea furiosa sus ventanas
en mutuo acuerdo con los vientos,
rugientes,
que batiendo árboles y tejado,
reafirman la extrañeza
de esa ácida sensación de estar vivo
en la infinita distancia
de un mundo que se encoge
mientras se espera y espera,
paciente,
sin saber qué…

Amanecida la sórdida idea de vivir distante
y alejado de los elementos,
hace mella la impenetrable idea de distancia,
vagando escorada,
entre otras del humano mundo
y la duda de la inexistencia del alma,
cuando un ser perdido en sus distancias,
quebrado y mil veces herido,
se duele, poseedor de un secreto turbador.

Despertar y no olvidar la ayuda de la lluvia
mas, dar el paso a la esencia del cambio,
aireando los secretos al viento
riéndose de la atávica farsa que encierran
y ahuyentar el estado de deriva
practicando el desprecio a los recuerdos;
despreciando el temor a las distancias
y aparejando verbos y silencios
con otra clase de glorias, vanas.

Alicante, 3 de julio de 2010

   Manuel Villacieros Juliá
  Escritor y poeta alicantino (1951)
  Los poemas 'Habitaciones vacías' y 'Distancia' pertenecen a un nuevo trabajo
  Ha publicado el poemario DE VIENTOS Y PRESAGIOS
 Bubok, 1ª Edición, abril de 2010
 306 páginas

5 comentarios:

Carmela dijo...

Significativos poemas.
Puntuales mensajes acerca de la existencia.
Rescato sentencias que me impactaron:
"Lleno mis paredes de luces y recuerdos
y simplemente...
me permitiré el lujo de vivir."

Leeré " " DE VIENTOS Y PRESAGIOS".
Gracias por la recomendación, Susan.

Susan dijo...

Gracias Carmela.
Si quieres leer poemas de DE VIENTOS Y PRESAGIOS en este blog, haz clic en la etiqueta del título. Hay varias entradas.

Un fuerte abrazo.

Carmela dijo...

Gracias!
Lo haré!!!
Abrazos!

Felipe dijo...

Dos poemas tocando la esencia misma de la existencia.

Angustia y existencia como ejes vertebradores del convenio contraido en el mismo momento del nacimiento.

Dos poemas que no reclaman sortilegios sino que son la misma expresión de nuestra afinidad existencial.

¡Excelentes!

Saludos

Manuel M. Villacieros dijo...

Hola Felipe!
Para agradecer tu elogioso comentario, me viene a la memoria uno que le oímos decir durante un concierto al famoso trompetista Arturo Sandoval, cuando explicaba lo feliz que se sentía tocando su instrumento sobre un escenario, porque estaba trabajando en aquello que más le gustaba, porque disfrutaba y hacía disfrutar a otras personas... !Y encima le pagan por ello...!
No es el caso, desde luego, pero debo decirte que sí lo es, en cuanto a la satisfacción personal que representa el hecho de que personas desconocidas hasta hoy, - solo te conozco a través de facebook y de este blog, - vean reconocido tu modesto trabajo.
Recibe un saludo afectuoso y ya nos encontraremos en facebook.